LA SEMILLA DEL CIELO

Mateo 13:3-9 Entonces les habló por parábolas de muchas cosas. Les dijo: «El sembrador salió a sembrar. Al sembrar, una parte de las semillas cayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó entre las piedras, donde no había mucha tierra, y pronto brotó, porque la tierra no era profunda; pero en cuanto salió el sol, se quemó y se secó, porque no tenía raíz. Otra parte cayó entre espinos, pero los espinos crecieron y la ahogaron. Pero una parte cayó en buena tierra, y rindió una cosecha de cien, sesenta, y hasta treinta semillas por una. El que tenga oídos para oír, que oiga.»

SEMILLA DE TRIGO

LA SEMILLA DE TRIGO

Esta es sin lugar a dudas una de las mas bellas parábolas expuestas en los evangelios, no solo por mostrar el proceso claro y preciso con relación al tema de los efectos del evangelio sobre quienes reciben la palabra, sino también el paso a paso que debemos aprender quienes hemos sido comisionados para ser portadores de la buenas nuevas. Esperemos entonces que esta maravillosa “semilla del cielo” cumpla en todos nosotros el gran propósito divino y que a través de ello el nombre de Jesucristo se glorificado.

Isaías 55:10-11 »Así como la lluvia y la nieve caen de los cielos, y no vuelven allá, sino que riegan la tierra y la hacen germinar y producir, con lo que dan semilla para el que siembra y pan para el que come, así también mi palabra, cuando sale de mi boca, no vuelve a mí vacía, sino que hace todo lo que yo quiero, y tiene éxito en todo aquello para lo cual la envié.

¿QUÉ SIGNIFICA GERMINACIÓN?

La germinación es el proceso mediante el cual una semilla se desarrolla hasta convertirse en una nueva planta. Este proceso se lleva a cabo cuando el embrión se hincha y la cubierta de la semilla se rompe. Para lograr esto, toda nueva planta requiere de elementos básicos para su desarrollo: luz, agua, oxígeno y sales minerales. El ejemplo más común de germinación, es el brote de un semillero a partir de una semilla de una planta floral o angiosperma. Sin embargo, el crecimiento de una hifa a partir de una espora micótica se considera también germinación. En un sentido más general, la germinación puede implicar todo lo que se expande en un ser más grande a partir de una existencia pequeña o germen. La germinación es un mecanismo de la reproducción sexual de las plantas.

GERMINADOR

EL PROCESO DE GERMINACIÓN

Si partimos de esta bella premisa de lo que significa la germinación, teniendo en cuenta que en este caso, la semilla es la palabra de Dios y que el terreno en que dicha semilla se siembra es el hombre, tenemos ya un cuadro encantador y garantizado. Sabemos que la palabra del Señor es viva y eficaz, es el germen divino que está siendo implantado en la vida de los hombres, se está desarrollando el proceso a través del oído, pues la fe viene por el oír, y el oír por la palabra de Dios. En los cultivos corrientes se corren muchos riesgos, tales como sequías, inundaciones, plagas, falta de calidad de la semilla, falta de riego adecuando en el campo de la siembra o químicos inadecuados.

Eclesiastés 11:6 Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor, si esto o aquello, o si lo uno y lo otro es igualmente bueno.

El maestro nos advierte que es preciso arriesgarse con la debida prudencia y no esperar a ver disipadas todas las dificultades para decidirnos a la acción. Las condiciones ideales para las labores agrícolas se dan raras veces, y si no estamos dispuestos a realizar éstas nada más que cuando aquéllas se presentan, nos quedaremos inactivos la mayoría de las veces, y, sin el trabajo oportuno, la tierra no produce los frutos. Calmet tiene a este propósito una preciosa advertencia para quienes tienen responsabilidades respecto de la salvación de las almas: “Si en toda otra cosa, escribe, si en toda empresa donde se trata de vuestra salvación o de la gloria de Dios, vosotros sois demasiado tímidos, demasiado prudentes; si queréis ver disipadas todas las dificultades y todos los obstáculos, jamás emprenderéis ni realizaréis cosa alguna.

Y la razón por la que es preciso conducirse de esta manera es porque nosotros ignoramos la obra de Dios, las leyes conforme a las cuales se desarrollan los fenómenos atmosféricos, cuyo conocimiento nos sería preciso para prever al menos con certeza las condiciones ideales para las faenas agrícolas. Como desconocemos, dice Salomón, el camino por el que el espíritu entra a animar el nuevo ser en el seno de la madre, lo que ha sido siempre uno de los misterios más profundos y maravillosos que encierra la naturaleza, misterio al que más de una vez aluden los libros sagrados. En consecuencia, lo más prudente será aprovechar las diversas ocasiones que se presenten sin andar cavilando demasiado sobre cuál de ellas será mejor. Si aprovechas la mañana y la tarde, ciertamente que darás con la más propicia; y si las dos fructifican igualmente, tanto mejor. La fórmula empleada por el maestro podría designar las diferentes ocupaciones que deben llenar la jornada del hombre y contener una exhortación al trabajo diligente.

JUNTO AL CAMINO

LA SEMILLA DE JUNTO AL CAMINO

Mateo 13:18-19 »Escuchen ahora lo que significa la parábola del sembrador: Cuando alguien oye la palabra del reino, y no la entiende, viene el maligno y le arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Ésta es la semilla sembrada junto al camino.

Uno de los factores mas determinantes una vez oída la palabra, es poder entenderla, pues eso es lo que llevará a la posterior obediencia del mensaje. Debemos tener en cuenta que una de las características de esta generación, es el hecho de tener en entendimiento entenebrecido, no asimilando el mensaje divino.

Romanos 1:21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. II Corintios 4:3-4 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

Entendemos entonces por estas palabras, que cuando el hombre recibe la palabra, tiene enemigos muchos muy cercanos que buscarán por todos los medios, impedir que se produzca el germinado adecuado para su posterior desarrollo, crecimiento y producción. Su entendimiento está aún en tinieblas, no tiene capacidad de distinguir entre el bien y el mal, razón por la cual no valora el mensaje recibido, viniendo entonces el maligno par arrebatar (tener en poco) la buena siembra que fue plantada en este terreno.

BROTES DE SEMILLA

LA SEMILLA EN PEDREGALES

Mateo 13:20-21 El que oye la palabra es la semilla sembrada entre las piedras, que en ese momento la recibe con gozo, pero su gozo dura poco por tener poca raíz; al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, se malogra.

La falta de profundidad de las raíces de la pequeña planta es lo que impide su normal desarrollo, pues en tal caso, los rayos quemantes del sol llegan producir efectos desastrosos. Aquí las emociones juegan un papel muy importante, siendo muy digno de considerar este aspecto. A veces pensamos que porque la persona llora o se conmueve, esto ya es prueba suficiente de arrepentimiento y conversión. Pero no debemos olvidar que las emociones son pasajeras, mientras que las convicciones serán permanentes.

Oseas 6:4 ¿Qué haré a ti, Efraín? ¿Qué haré a ti, oh Judá? La piedad vuestra es como nube de la mañana, y como el rocío de la madrugada, que se desvanece.

La mayor causa por la que la semilla del evangelio no germina prospera en las personas que la reciben es la superficialidad, en tal caso conviene hacer una buena revisión a los sistemas que están siendo utilizados, tanto para evangelizar como para discipular a los nuevos creyentes. Para esto se requiere de buenos materiales con temas debidamente secuenciados, organizados de tal manera que sean de fácil comprensión y asimilación.

SEMILLA ENTRE ESPINOS

LA SEMILLA ENTRE ESPINOS

Mateo 13:22 La semilla sembrada entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de este mundo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, por lo que ésta no llega a dar fruto.

Aparecen ahora aparecen en escena los afanes y las falsas riquezas. Esto merece un buen análisis, pues bien sabemos que es una de las causas de mayor deserción de creyentes en la mayoría de congregaciones. Los compromisos laborales, sociales, religiosos y temas económicos, son el común denominador en la agenda de muchos cristianos, trayendo como resultado el ahogamiento de la palabra recibida.

Mateo 6:31-33 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

La enseñanza es clara: no es negar la solicitud por las cosas necesarias o convenientes a la vida, alimento, bebida y vestido, sino lo que se censura es el afán desorbitado por aquellas que impidan atender a las exigencias del reino. No se promete venir, milagrosamente, a proveer de sustento o cubrir así las necesidades de los hombres. La enseñanza se halla encuadrada en la línea de contrastes extremistas, constantemente usados en el sermón de la Montaña. No se contrapone lo más a lo menos, sino una cosa se contrapone a otra en forma rotunda y exclusiva.

Que se busque primero el reino y se cumplan sus exigencias, y Dios proveerá por mil medios al desarrollo de la vida, pues cuida del hombre. La gran lección, después de “buscar primero el reino y su justicia” es ésta: ¡Hay providencia sobre la vida!
Es lo contrario de los gentiles, que no la conocían, sino al Hado o la Fatalidad, pero no al Dios Padre providente. Ni puede argumentarse que muchos pájaros mueren de inanición o frío, y nosotros no nos podemos estrechar hasta ese término. Este planteamiento son sutilezas al margen del ambiente y argumentación. Pues el tema es la providencia de Dios, que ¡existe!, y la formulación es “muy sabia,” y habla del suceder normal y según la naturaleza de las cosas. También en el plan de Dios están las catástrofes humanas, a pesar de las previsiones de los hombres.

trigo-editado

LA SEMILLA EN BUENA TIERRA

Mateo 13:23 “Pero la semilla sembrada en buena tierra es el que oye la palabra y la entiende, y da fruto, y produce cien, sesenta, y treinta semillas por cada semilla sembrada.»

A esta altura de nuestra reflexión es de sumo interés mirar con mayor atención el proceso de la semilla que cae en buena tierra. Sobre este particular abundan los ejemplos en la Biblia, los mismos que nos dan las pautas precisas para hacer el trabajo mas efectivo en lo concerniente en lo que a la expansión del reino se refiere.

Génesis 26:12-14 Isaac sembró en aquella tierra y Dios lo bendijo, y ese año cosechó cien veces lo sembrado y se hizo rico y prosperó. Tanto se engrandeció que llegó a tener mucho poder. Tuvo rebaños de ovejas y manadas de vacas, y mucha servidumbre. Los filisteos lo envidiaban.

No es raro aún hoy día que los nómadas cultiven o hagan cultivar una parte de las tierras de sus términos para proveerse de cereales. Es lo que hizo Isaac, y como prueba de que la bendición de Dios le acompañaba siempre, el autor sagrado nos cuenta la gran cosecha (ciento por uno, expresión hiperbólica) que recogió, añadiendo luego la suma de sus riquezas en ganados. Vemos cómo las promesas hechas a Abraham se van cumpliendo, y así, su hijo empieza a ser dueño de parte de la tierra de Canaán.

No solamente se requiere de “la buena tierra”, sino también de buenos sembradores. Sabemos de excelentes campos donde hoy se pudiera sembrar abundante palabra de Dios, pero no contamos con los obreros diligentes y capacitados para estas labores. A veces no solo la tierra es estéril, sino que también se suma la falta de obreros dinámicos y entusiastas. Debemos admitir definitivamente que las mies es mucha y los obreros pocos.

Mateo 9:36-38 Al ver las multitudes, Jesús tuvo compasión de ellas porque estaban desamparadas y dispersas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: «Ciertamente, es mucha la mies, pero son pocos los segadores. Por tanto, pidan al Señor de la mies que envíe segadores a cosechar la mies.»

Es ésta una de las bellas estampas de Cristo Misionero. Pues veía por doquier que estas gentes, ante la esperada doctrina del reino, estaban “fatigadas y decaídas como ovejas sin pastor.” En el pensamiento del evangelista, esta expresión de Cristo no se refiere a que las gentes, por seguir tras él incluso a lugares desiertos, se encontraran fatigadas, sin tener en aquellos lugares descampados medios de proveerse, sino a que las gentes desfallecían sin saberlo, porque no había quien les diese el pan, la doctrina del reino. Por esto estaban “como ovejas sin pastor.”

I Corintios 3:6-8 Yo sembré, y Apolos regó, pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que siembra ni el que riega son algo, sino Dios, que da el crecimiento. Y tanto el que siembra como el que riega son iguales, aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.

A fin de declarar esto mejor, San Pablo se vale primeramente de la imagen de un campo cultivado o “arada”.  El campo es de Dios, y nosotros somos los obreros: uno planta, otro riega., según la misión que el mismo Dios, dueño del campo, nos asigna. Pero bien entendido que todo nuestro trabajo sería totalmente estéril si no va acompañado de la acción interna e invisible de Dios, que es quien “da el crecimiento”, moviendo las almas con su gracia a la conversión y luego al desarrollo de la vida cristiana. Y añade el Apóstol que, aunque la misión asignada a unos y otros sea diversa, todos los apóstoles “son una sola cosa”, como puede también traducirse la expresión griega, son “iguales” (ministros o servidores), pues deben actuar coordinadamente en orden al mismo fin, de modo que no tiene sentido andar comparándolos entre sí, como si uno pudiese tener intereses distintos de los del otro; la única diferencia estará en la recompensa o premio, que no dependerá de la misión asignada o fruto obtenido, pero sí del “trabajo” o empeño que cada uno ponga en el cumplimiento de su misión.

Confiamos en el Señor que esta palabra anunciada surta el mejor efecto en cada uno de aquellos que la reciba. Es nuestra oración a Dios que tal semilla caiga en muy buena tierra, trayendo los mejores resultados para la honra y la gloria de Dios.

Mateo 13:9 “El que tenga oídos para oír, que oiga”.

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Acerca de nuevoamanecerglobal.

Soy pastor con experiencia por 40 años, dedicado a dictar conferencias en temas de familia, vida cristiana, liderazgo y teología en general. El propósito es brindar ayuda y orientación a grupos cristianos de diferentes denominaciones, como también a familias y personas particulares. La fundación Nuevo Amanecer Global se origina pensando en la necesidad de miles de personas que buscan con ansiedad la Palabra Divina, que aman la cultura de la investigación, la formación integral y el servicio integral. Nuestro lema: EDUCANDO PARA LA ETERNIDAD.
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